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The big sleep

Final de año siempre trae retrospectiva. Y un proceso de regeneración, por supuesto, sería una desfachatez quedarnos sin esa posibilidad de recomenzar simbólicamente.

Necesito espacio en mi casa, en mi tiempo, en mi cuerpo, en mi cama. Me decidí a sacar todos los recuerdos. Pero no quieren desaparecer. Aparece en sueños, frecuentemente. Y finjo que no existe, ajá? paso de largo, nunca nos conocimos, no me importas aunque me quieras hablar. La verdad es que he buscado sus cartas desesperadamente entre mis papeles estas vacaciones. Lo único que encontré fue una hoja con su letra, palabras disímiles, tales como geography.
Que te odie no quiere decir que no te respete. Qué asco pero es cierto, por alguna pendeja razón te respeto. (Aunque no debería, que quede claro que eso es un acto irracional).
Recuerdo bien la última. ¡Qué maña con la lengua! Toda estaba en inglés, llena de intertextualidades. Sólo recuerdo una frase, la única frase de toda la carta que me hizo sentir esperanza. De algoritmos: "A" es el primero, pero "B" será el verdadero. Este "A", aludiendo al del algoritmo en turno, me dejó (ay Dios, pero qué ambigüedad con las letras, muchos, todos, ¡el abecedario completo me deja!), y si mi presente no falla, "B" is finally here.

Recuerdo recuerdos que me duelen cuando los releo sentada en la alfombra del corredor de mi casa, esperando a que no suene el teléfono, a que nadie abra la puerta, a que el sonido de las llaves se extinga por completo para que pueda recluirme en la memoria, en lo que pasó y en lo que no se repetirá. Recuerdo recuerdos que me quieren forzar a llorar, sin embargo es sólo un capricho de su parte y yo me niego a obedecerlo.

Y esa imagen que se ha repetido ya dos veces este mes dentro de mis sueños. Perturbadores, like shit.

¿Qué hacer con los recuerdos? ¿Qué hacer con esa fragmentación de ser que fui y que en parte sigo siendo? ¿Se queman los diarios antiguos?
Repito: sólo una hoja con palabras disímiles, ¿eso es lo que quiero que quede de lo que fui? Es verdaderamente necesario releerme?
No fuck, no es un capricho, no es sólo lo que pasó cuando tenía 15, es mi vida. Estoy construida sobre inestabilidad, sobre gritos y sangre, sobre gente que te señala y sobre enojo. Un enojo bestial por parte de una niña de 17 años que escrbía trabajos existencialistas para todas sus materias, atorada en un laberinto, signada bajo la náusea, escindida por la muerte de la imagen familiar. Mujer recurrente a tópicos literarios que describen la vida con epítetos de lo grotesco, ¿creación literaria o sólo odio contra mí y contra todos? ¿Qué hacer con todas esas cartas de amor que escribí un día para gente sin rostro? Y cada palabra sólo indicaba un estancamiento brutal, un lugar sin salida, un túnel (Sábato & co.), un grito, diarios, toneladas de diarios, donde todo es triste y feo y como consulta al psicoanalista, como este blog.
Ha pasado tiempo, mucho, el suficiente. Tengo 21 años y no puedo escribir esto sin sentir ese estúpido nudo en la garganta. ¿Que mi vida no fue fácil? no, no lo fue. ¿Que me regocijo en ello? no, en ningún momento. Pero such is life. That's the story, morning glory. Oh yes, I'm fine, everything's just wonderful, I'm having the time of my life.
Recuerdo recuerdos inventados, donde suponía que todo esto sería asimilado algún día, sin embargo esto se daría a través de una dualidad, y no tendría que estar sola sobre la alfombra desenmarañando el vómito seco.
Tengo que comenzar a borrar ese recordar recuerdos infiltrados y ficticios (vid. Eternal sunshine...), porque la solidez no se halla en un algoritmo, sino en eso que soy.
Me duele no poder compartirlo contigo.
Then again, all alone in space and time, there's nothing here but what here's mine.
That's that.
Entonces, a la hoguera o arriba del clóset? (los recuerdos, digo)

Límite

Ayer llegué a mi casa medio desolada (era más bien racha de cansancio) y lo único que pensé todo el camino eran estas dos intertextualidades:

Good news/bad news: la literatura no es equivalente a la vida.

Y

...half of the time we go, but we don't know where, we don't know where...

Pensaba en cuál de las dos usaría como facebook status. No sé francamente el por qué pensaba en eso. A veces me gusta suponer que hay alguien que tiene tiempo para descifrar todas esas pequeñas claves que le insertamos a nuestras pseudopersonalidades cuando tenemos ratos de ocio para codificar el sentimiento en vez de tratar de ordenarlo. En fin, Isaiah Berlin me dijo que soy hija del romanticismo.

Hoy en mi clase de literatura mexicana, mi maestra mencionó eso de la literatura, casi idéntico, quizá y con una variante en alguna preposición, pero el 90% de la sintaxis era la misma. Todo esto a raíz de un comentario que hice con respecto a los galanes de Clemencia. Porque, es verdad, para mí desde el principio del libro se me hizo que Enrique Flores era DEMASIADO BUENO. Acto seguido, la gente se rió y Mariana (mi maestra) hizo alusiones a mi educación sentimental. Lo siento, es verdad. Siglo XIX all the way en cuestiones amorosas. Cómo me gustaría ser moderna una vez más. O al menos detener el anacronismo en el cual se ha convertido mi vida. Enrique Flores era DEMASIADO BUENO en apariencia, por eso fue traidor a la patria y al amor. ¿Qué es lo sublime? ¿Lo sublime queda sobre el nacionalismo?

Y luego Kant, referencias a Kant y lo sublime. Porque en el momento en el cual se comprende que la vida es finita, todo cobra un sentido y la vida se valida, se vuelve maravillosa, plena, amplia, everything would be worth livin' it! Porque un buen día te mueres y qué pasó después?

I like to take things for granted. Es una mala costumbre, lo sé. Y a pesar de que debería de estar volcada en proyectos y tareas, no puedo bloquearlo. Fin de año siempre causa reestructuraciones. Odio Navidad, odio ese sentimiento de felicidad material y de desintegración familiar. En verdad detesto Navidad.
Es bonito pensar en los procesos de censura que uno mismo se aplica al bloguear. Me gustaría escribir más al respecto, pero no me puedo obviar como señorita censora en el mismo momento de la creación. La verdad es que estoy exhausta. La escuela, el llanto repentino, la política, la apolítica, los espacios vacíos que dejan las letras que nos expresan más que otra cosa (referencias cabalísticas de algo que nunca terminé por comprender bien). Una ambivalencia me sostiene últimamente. Mientras que ciertas situaciones me desgarran, otras me otorgan un poder inesperado, que creía perdido desde comienzos de año. La vida tiene un valor en sí misma porque no estoy dispuesta a conocer la pérdida. Not anymore. Y cada acción, cada decisión, cada recuerdo se encargarán de habilitar una nueva perspectiva, una nueva mirada de temas ya sabidos, creo firmemente en el poder de la hermenéutica, así como en la intertextualidad, ¡Larga vida a Gerard Genette!
Reitero, suelo tomar todo por sentado. Pero la vida es tan inestable como yo en hormonas naturales. Y luego me vuelvo a preguntar si realmente sé qué quiero, con una mueca de risa nerviosa, decepción e ironía. ¿Quién chingados se cree mi otro yo?
La resistencia. La vida sí tiene sentido en sí misma, las cosas tienen una construcción doble que termina por desdoblarse y redireccionar la multiplicidad de futuros. Una casa de espejos. Antes era una casa de cartas... forget about your house of cards...

Half of the time we go, but we don't know where, we don't know where... Al buscarla en el iPod juré que era de Belle and Sebastian. Y me acordé que cuando F estuvo en el hospital, su suero se llamaba Sebastian, te acuerdas F?
Es de Simon and Garfunkel. Medio los odio por raros y melosones. Me costó reconocer que es una excelente canción, que descontextualizo para que me provoque ese no sé qué...
Somos finitos ante posibilidades infinitas, but we don't know where, we don't know where... Importa eso? Importa el rumbo? Importa lo importante? O deja de importar? Qué es la importancia in this day and age?
Y cuando me doy cuenta, no puedo parar de llorar.
De anacronismos y miradas ambiguas.
Yo pensé que sí sabía a dónde iba...

Intertextualidad. Mi imposibilidad por dejar de erigir mi constructo, al cual suelo llamar "yo".

"Even the greatest love can last a week" - Mistery train

La primera frase que dijo Joe Strummer fue: "fuckin' bollocks". Intertextualidad, punk, The Clash, Sex Pistols, intertextualidad. A eso huelen los días lluviosos de Cineteca: a intertextualidad.
Una idea sobre otra, recuerdos traslapados, líneas narrativas que se tornan espiral, entretejiendo fragmentos de mi vida, así como de la vida de los otros. Sin cronología, una por una, las memorias iban apareciendo. Y pensé en todas las veces que fui al cine para no ver ninguna película.
La ocasión en la cual sólo me quedé en el estacionamiento, él y yo, besándonos.
Vicky Cristina y la irremediable pero necesaria identificación con caracteres.
Mickey! Mickey Larsson, I love you, I want to marry you! tarde de pom-poms, Yelle, stalkers y pláticas.
La firma con sangre de Tony Wilson para firmar a Joy Division.
Mantra, Suicidios Ejemplares, antonio porchia? La compilación de quotes, novelas potenciales y estallidos, todo dentro de la misma moleskine, incluyendo un gato-pony.
Los berrinches por ir al cine sola.
Una vez más, pero ahora caminaba junto a mi amante, invisible, pero con paso seguro. Tan presente que miré mi boleto para ver en qué sala me correspondía. Fxxxxx Landeta... después miré bien y realmente se leía Matilde Landeta. Soy Fdependiente.
Mi delirio no permitirá nunca jamás que vaya al cine sola. Y junto a mí una butaca vacía, en caso de tu pesudoausencia, porque ahí estarás. En la butaca colindante. Atendiendo a las películas, un recorrido infinito y paralelo, con roces y curvaturas. Siempre.

Semana 1 Q

A partir de esta semana comenzará mi epistolario para mi querida Q, a quién extraño en demasía.


Pequeña Q:
Esta semana fue difícil, pero no imposible. El lunes después del aeropuerto volvimos F y yo a Tepepan, ya no llegué a mis clases. Tuvimos que cambiar la rutina y decidimos que para no estar tristes debíamos de ir a PlayTime en Santa Fe y jugar maquinitas. It was a good fun!
El martes yo fui a una clase en la escuela y F estuvo todo el día en la Uni, te extrañamos.
El miércoles tuve un pequeño lapso nervioso por mi cantidad de tarea. No puede ser taaaan horible la verdad, pero bueno... No vi a F.
Jueves: tuve español con mi nueva maestra Norohella, está loquísima, te reirias un buen en su clase. Después, F me raptó y fui a su escuela. Conocí a su maestro Ilan Cemo (creo que sí se escribe así) y fue muy divertido. Luego comimos cositas del Sindicato y emepzó a llover. Hice una apuesta con F de uar los mismos pantalones toda la semana y lo logré, yei!
Ya no fui a mi otra clase y me quedé jugando con F en su universidad, fue muy padre. Por la noche, volvimos al sur, sól que esta vez adopté a F en mi casa. Tiene un futón rojo super lindo donde dormirá ahora cada que se sienta solito. Yo lo cuidaré y mi papá ya decidió adoptarlo tmb. El viernes F y yo fuimos a la UNAM a mi clase onita de Ibero y luego fuimos a unas conferencias de Plá y otros españoles. Plá es idéntico a tu caricatura! Comimos pizza en papa johns y volvimos a Tepepan para preparar las cosas de la fiesta.
Te extraño muchísimo, eres de mis besties intensamente y me hiciste mucha falta en la toga party. Yo parecía calabacita, jajajajaja ya verás las fotos en el facebook, las subirá Bety porque mi cámara no tenía pilas... como siempre. Sí estuvo padre pero nada es igual sin ti.
Hoy despertamos, fui al dentista y ya me quitó mis puntos y ya va mucho mejor mi muela. Luego, mañana es elcumpleaños de tu abuela y fuimos a la comida familiar en la casa Eguiarte Fruns. It was quite fun! Tus abuelos están bien padres y todos hablaron muy muy bien de ti, y de los muchos novios californianos que te conseguirás por allá! Yeeeei!
Hoy por la noche es la fiesta de LuPi, va a estar bien padre.
We miss you so so so much that it hurts!
Don't forget to tweet!

Everyday feels like Sunday

A veces me olvido de la posmodernidad y quiero creer en utopías. Pero seamos honestos, no existe una identidad latinoamericana. ¡Qué nostalgia! ¡Qué tristeza! ¡Tanta lucha para terminar consumida en desolación!
A veces me olvido de mi incapacidad para controlar mis emociones y mis límites. Me da miedo. I'm not an emotional wreck, I'm just tired, that's it.
Entendamos el presentismo y confortémonos en nuestro devenir.
I love you F.

The past will catch you up as you run faster...

Whenever I feel down, there's this voice inside my head: "Let's blog, I say!".
Y es que hace casi dos meses que no tocaba mi blog. La vida ha sido más sencilla, más feliz, llena de momentos para descansar y no tener que pasar todo el día frente a la pantalla.

The last in line is always called a bastard.
Citando a Damien Rice, la niña se dirige a recalcar "I remember december". Se sentó en un Starbucks junto al parque de Pilares y escuchó al personaje que estaba frente a ella decirle que si pudiera, borraría todo, como en Eternal Sunshine of a spotless mind. Uno de sus parientes en otra ocasión le dijo que el dolor es necesario para vivir. Ella vive de acuerdo a la música. Yla música le confesó que por más que corriera, el pasado perduraría.
Y la atraparía.
Pensar en palabras e historias como hilos dorados que fluyen de dentro hacia afuera, rozando los labios, alterando las proporciones. Estaba debajo de un techo construido con sábanas, sintiendo que tenía siete años. El pasado se escapaba de sus entrañas, voluntaria y conscientemente. Una vez que comenzó a hablar, no hubo nada que pudiera detenerla, ni siquiera la vergüenza. Direcciones, nombres, toda clase de señas particulares. Se expuso infantilmente, frente al ser que más ha amado en toda su existencia. Al que más amará. Always, never. Olvidó que la noche es larga, que las reinterpretaciones no dejan de doler, que su habitación no es la fortaleza.
Se confiesa para sus adentros y para su piel. Lo siente mucho, en verdad. Pero ese es su pasado, fucked up, lleno de vacíos, escalofríos y collected mementos from distant affairs. Odia lo que se hizo, odia lo que le hicieron, su atemporalidad se niega a darle el perdón. Por eso es más sencillo el olvido. Por eso bloquear las historias y construir sobre lo difuso. Porque esa condición amorfa la configuró, le enseñó que no quería. She had fun, she cried, she learnt, she just doesn't know how to re-tell those stories without feeling completely lame. Porque también sabe que no fue traición, sino crecimiento. Porque siempre supo que quería intrigas literarias en su realidad. Porque le gusta llegar al límite para derramarse sobre ellos. She spills herself all over her own body. And then explodes.
Admitir la soledad la iba a matar. Y se sacrificó antes de replegar su status en comunicados sobre alienación.
En retrospectiva, sólo por esta noche, dolerá. Muchísimo.
En perspectiva, the truth's out. Y, de acuerdo con F, es el único camino. Destrozarme y observar cómo mi cuerpo se divide en mitades perfectas, contemplar mi destrucción será mi salvación.

Seguir corriendo hasta que el pasado nos permee y nos re-eduque. I know.


Cómo te amo blog <3>

Currently listening: Paycheck- Placebo (Be careful not to stain the sheets now, you goddamn liar, pants on fire)

Such is Life // 3

Ayer:
Hoy se retorcieron mis entrañas al pensar que no temrinaré mis trabajos. 6 am leyendo artículos de la Señora Revueltas, ¡qué desfachatez! Vi Up y me gustó. F is so freakin' wonderful. Pérdida de tiempo nocturna, ya pronto llegaré a la Castalia...

_ _ _
3

Era una sensación bien culera, me oprimía la vesícula y no podía respirar muy bien, sentía una rabia fluir por todo mi ser, incontrolable, todo por un simple detalle, que [sic] idiotez, en verdad trato y trato de tranquilizarme, me estoy amargando. Me gustaría decir que no es nada, son simples discos, son sólo cartas, palabras escritas, letras agrupadas buscándole un sentido inexistente a la vida. Realmente no es nada. Igual me sigue doliendo. Ya no me interesa encontrarle explicación a esta molestia, pasará, así como lo hace mi existencia, mi cuerpo se desgasta día a día, lleno mi memoria de información inútil que queda almacenada en algún lado de mi cerebro mientras duermo. Al siguiente día despierto y ya no está. Quizá y si duermo y almaceno este sentimiento, ya no esté cuando despierte en unas pocas horas. Uzue, quiero aprender a fingir demencia e ignorarte, escupirte, atropellarte. Pero aquí estás, me has convertido en un imbécil más que se conmueve al escuchar tu canción favorita en el supermercado, de esos ineptos que huelen su ropa, para comprobar que aún hay vestigios del perfume de su amada, de esos imbéciles que gastan su quincena en un arreglo de orquídeas exóticas africanas, para que al llegar a tu casa y tomarte de la mano perciba que tú no estás conmigo. No lo estás, no lo niegues, ya no lo estás. Y me sigo cuestionando si algún día lo estuviste. Silverio se levanta de su cama, el tiempo lo llena de un ocio putrefacto que le crea visiones desagradables, el ocio y sus pastillas. Después de ir de marcha por consultorios psiquiátricos, terapeutas, psicólogos, neurólogos, demás variantes de este rubro, descubrió que su única salida era la automedicación. Xanax, Tegretol, Prozac, píldoras clandestinas compradas en sitios clandestinos. Su amante actual: Valium. Una depresión maniatada a sus dosis alternadas, media en la mañana, dos a la hora de la comida y una para la noche. Y si la ansiedad ataca, aumente la dosis en 1 pastilla más para calmar el desasosiego. Acostarse en la cama era como sumergirse en una alberca llena de gelatina fluorescente, visiones antropomorfas lo quemaban vivo, el sudor llagaba su entendimiento, el dormir terminaba por consumirlo.
Silverio caminó a su cocina, era las 11:12, se sirvió un vaso de agua, tomó la mitad de su pastilla correspondiente, se estiró hasta sentir que sus vértebras tronaban, señorita Uzue Vedia, ¿me quiere y me desea tanto como yo a usted? ¿Cuál es su restaurante favorito? ¿Y la mejor manera de hacer el amor? ¿Prefiere las convencionales rosas o crisantemos amarillos? ¿su lugar favorito de todo el apestoso universo? ¿Preferiría usted acompañarme a mi hogar o yo tengo que seguir yendo al suyo? ¿Algún día me va a preguntar cómo me siento? Sólo una última pregunta por favor, yo sé que usted es una mujer ocupada, o como dirían los anuncios publicitarios, contemporánea, pero le ruego que me permita resaltar una cuestión más ¿qué tan cercano y constante se encuentra él de su corazón señorita Uzue? ¿Me va a contestar o seguiremos pretendiendo que aquí no pasó nada? Silverio detuvo sus pensamientos mientras contempló como lentamente el vaso de cristal se rompía en incontables pedacitos, fue una escena lenta, o al menos así la quiso asimilar. Me estoy amargando, no hay duda alguna.

2

Hoy hubo riot en mi escuela, tuve miedo, fui con Lapi a pseudotrabajar, pero realmente no avancé nada, comí pizza con F y jugamos. Aquí el segundo capítulo

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Todo comenzó en aquella primavera del ’93, la niña Irene cumplía 7 años. Sin haber pedido semejante tortura, sus padres osaron preocuparse por ella –acto excepcional tomando en cuenta esa situación familiar tan peculiar- y le hicieron “la fiesta de cumpleaños”. Y entre el payaso, que si el juego de las sillitas, la maquillista que te hacía un garabato para que te creyeras Blanca Nieves, Aurora o alguna de esas princesas de cuento, el pastel betunoso con colorante artificial, la mesa de regalos inoportunos e inútiles, Irene optó por abandonar la parafernalia consumista y se refugió en su recinto sagrado, la casita. Color palo de rosa, con ventanales lilas y alfeizares blancos para poner los pays de manzana recién horneados, una cocineta equipada con una serie de sartenes con mango rosa y un corazón en la punta, perfectos para cocinar esos huevos estrellados prefabricados que venían incluidos con el set de utensilios. En el centro de la pequeña casa estaba la mesa o desayunador, dependiendo de la hora, donde un florerito de barro traído de Oaxaca exhibía unas rosas con rocío de silicón, un detalle sublime para maravillar a los invitados con tan dulce aroma. Y si algún día las cosas se ponían feas, o le quería gritar a alguno de sus amigos imaginarios por haberla dejado plantada para tomar el té, contaba con el teléfono portátil de Fisher Price, que podía recrear un sinfín de frases, de las cuales la pequeña Irene sólo comprendía la mitad por su escaso conocimiento de inglés. Una vez dentro de aquél paraíso polimerizado, Irene soltó a llorar. Esa no era su celebración, ella era otro de los pequeños artefactos para causar pseudoalegría y redimir culpas de una mala paternidad. Si llama ahora podrá adquirir el paquete especial de cumpleaños Fisher Price número 4, festejada incluida. El dinero no lo compra todo. El dinero no le llega al precio de su felicidad. Ni sus escasos años transcurridos la van a cegar ante esta náusea tan trémula. Y aquella bola de pendejos que se divertían afuera de su refugio utilizándola como pretexto le causaban repulsión. Repulsión y urticaria. Irene cerró los ojos muy fuerte, pensando que mientras más duro apretara sus párpados, más rápido iban a despertar de esa pesadilla.

1

Siempre que llega final de semestre me convierto en una inútil, espero a que caiga la noche para poder escribir tres líneas de algo que terminaré por borrar. Procrastinación.
No estoy configurada para trabajar sin culpa y disfruto leer mis tiempos pasados. Hoy encontré mi novela, esa que escribí a los 18 y la cual me costó amistades y llantos irreverentes.
Acá el primer capítulo, postearé por entregas el resto. No modificaré el texto, sólo marcaré los sic cuando considere necesario.
Con una culpa extraña (que sabe a canela)

1

- Y la novela comienza cuando Silverio se da cuenta de la mierda de la vida y el inmenso vacío que provoca el percatarse de su mortalidad. Toma una soga y salta al vacío. Así, sin emoción, ni un puto testigo y un montón de recuerdos temiendo lo peor, con un miedo marrano sin siquiera haber cumplido el propósito de morir con estilo o una pendejada semejante a esa. ¿Morir a los 35 estrellándose contra un muro de contención? Hubiera sido un milagro… - Marla relee lo escrito y no se muestra muy satisfecha con el destino que le planeó a Silverio. Sin pudor alguno arranca la hoja de su libreta y la pone aparte, sin desecharla ni atesorarla, sino evadiéndola, ignorándola, cual plaga de letras inmunes. Lleva más de tres semanas trabajando en esta historia y aún no logra concretar nada. Silverio Arellano es su personaje, la única constante de este proceso masoquista llamado escribir. -Me gustaría que tuviera más estilo pero que no resaltara tanto, que fuera mundano y a la vez controversial, que caminara erguido y presumiera su elegante porte, pero que no cayera en lo esnobista y arrogante. Me gustaría retratarlo dentro de este reflejo, pero a la vez disfrazarlo tanto que ese secreto quedara completamente rezagado en mis entrañas. No sé qué quiero ni qué escribo, todo queda tan lejos de mi alcance y a la vez está dentro de mí-. La poca iluminación del estudio le creaba una hinchazón en los párpados por el esfuerzo al cual los sometía al continuar escribiendo. Además de aquella lámpara lambiscona, reposaban sobre el escritorio un montón de discos, una tapa mordida de pluma, una taza de café que portaba la leyenda “Welcome to the Safari” con un simpático y lelo changuito selvático, un cenicero ajeno, el teléfono y una montaña de hojas desterradas. Y la novela volvía a comenzar –Silverio buscó desesperadamente sus llaves, mientras que el recuerdo de Yolanda le palpitaba con ganas locas, una palabra más de esa impostora narcotraficante y se largaba de Montevideo para no volver jamás… - ¿Narcotraficante? Con peluca falsa incluida, ¿Por qué tenía que estarse dando explicaciones para sí misma? Es mi decisión, es mi personaje y es mi historia, no hay nada que me impida convertirla en narcotraficante, estrella de rock o mesera de un dinner estadounidense. Pero que clase de pendejadas digo. No es coherente. No es saludable. No es aceptable. No hay valor más apreciable que la aprobación ajena. Y definitivamente esto no me la va a dar. Marla se levantó y bajó las escaleras, trece peldaños de madera, clack, clack, clack, el sonido se amplifica cuando sólo hay un receptor de vibraciones, clack, clack, clack. Por fin llega a la cocina y se detiene un momento frente al refrigerador, una fotografía la recibe jocosamente. Las sonrisas de su familia le causan náusea. Si nunca hubieran tomado esa fotografía, si no la hubieran dejado sola en casa sin avisar, si Silverio fuera más Silverio y menos Javier, si su puta migraña la dejara en paz, si pudiera gritar lo más fuerte y con todo el aire que contienen sus pulmones, si tan sólo fuera… Pero no, Marla no lo es y le falta valor, mucho valor y cojones. Abre el refrigerador con un aire de derrota, saca el cartón de leche y se sirve un vaso. Contempla la leche como si fuera la panacea, su panacea. Es tan blanca y neutra, silenciosa y estable. La situación aparenta estar controlada, ni un hongo ni distinta coloración. Y de un día para otro, se pudre, ella misma se delata con su hedor. Yo soy como la leche, me estoy pudriendo, apesto. Nadie se ha dado cuenta.

Morning Bell

Despertar. Amaneceres que devienen, día tras día, experimentando tonalidades, evitando monotonías que harían la vida insoportable. Gente automática, día tras día, prepara su té matutino, se ducha, juzga su apariencia física, trata de amoldarse a los preceptos sociales, se deprime. Día tras día.
Nos hacemos daño. Demasiado. Se exige demasiado de la gente. La escuela, leer, mucho leer.
E imagino siluetas colectivas contra un aparador. El olor a lluvia. Martirios psicológicos, donde pretendes que podemos ser amigos. No lo somos, no podemos, algo se rompió back then, stop trying.

Despertar. Amaneceres que devienen, día tras día, experimenta tonalidades, tratando de evitar su propia monotonía. Sin embargo, está incapacitado para lograrlo. El individuo se aburre constantemente de su persona. Piensa en cambios, en guardarropas nuevos, en zapatos. Piensa en su vida y se cuestiona qué carajos quiere. Se convence de querer ser algo que nunca podrá ser, porque no está en su naturaleza. El individuo se aburre constantemente de las personas. No entiende que la gente no es disposable, ni tampoco que él es el único con necesidades especiales.
El narrador de esta historia justifica su existencia, su actitud y su fluir. Es tan sólo un niño, grita la voz omnipotente, un alma perdida, un dejo de sarcasmo entre las sábanas, una negación encarnada. Es tan sólo un niño, un niño de veinticuatro que no sabe qué con la vida. Él no despierta.
Es tiempo de darnos cuenta que sus amaneceres no llegan, no son convencionales.

She's bad, she can read- oh she's bad. Contando historias que no me corresponde seguir contando y contándoles y contándolo y contándose. Pero, a falta de valor y sin ganas de hacer daño, blogueo. Los valientes murieron cuando se inventó el blog.

Currently listening: Obstacle 1 - Interpol (una y otra y otra vez)

Contrapunto

Con una vela en la mano se dispuso a bajar por las escaleras. La luminosidad que despedía la candela tornaba los sombríos tonos de noches primaverales en muestrarios cromáticos portátiles, unidos por argollas y resistentes al agua.
No solía saber nada, como siempre. La rutina permanecía estática. Pensó rápidamente: "sin arte", remitiendo sus memorias a las etimologías de clases de latín. Sin arte, un devenir cansado de su propio devenir, una rutina que, de ser penetrada adecuadamente, despertaría sueños mal cuajados, cupcakes crudos y desesperación. Sin embargo, el cansancio permeaba la rutina y la rutina se arrastraba en los caudales escamosos del cansancio, criaturas míticas y oroburos protectores de vicios.
Recordó sus clases de música.
Y no, nunca tomó clases de música formalmente.
Bueno, sí, pero le gusta mantenerlo en secreto. Su falta de talento era innata y por más que trataba nunca pudo conseguir una interpretación decente. Los bemoles, acordes y composiciones se negaban a permearla.
Compensó la falta de talento con un amor transformado en melomanía. El mejor cumplido jamás recibido.

* * *

Clases de música.

Sentados junto al piano de la sala discutíamos de asuntos irrelevantes que arrancaban bruscas risas de mis entrañas. Le pedí que me enseñara de música.

Me pidió que le enseñara de música. Definiciones, más que nada. Melodía, armonía, ¿cómo explicar el contrapunto?

Piezas de rock alternativo para ilustrar dos líneas con movimientos distintos pero acompasados, un acompañamiento diverso que creaba ese equilibrio sonoro. Contrapunto.

Le mostré distintos ejemplos, pero ella no comprendía. Fui paciente y en mis adentros me reía del encanto que su torpeza poseía para poderle enseñar ese concepto.

Contrapunto. Mi vida se bifurca y las dos vertientes me envuelven causando caos. Una armonía que separada no es más que un sonido consumido por predisposiciones y miedos. Una interdependencia en mi contrapunto, porque la falta de costumbre ante la felicidad y los arranques pasionales me están colapsando.

Ella no se sabe contener. Y, a pesar de ello, sus lágrimas se quedan estancadas en sus párpados, y en sus canciones apropiadas. Y en esa agitación que siente en el pecho.


* * *
Con una vela en la mano él se dispuso a subir por las escaleras. Y regaló sobria monocromía por cada rincón del recinto. La acarició y la apaciguó. No le haría daño y se insertaría en su mismo nivel, cobijándola con canciones ajenas que sólo le pertenecían a él. Pero que había guardado para ella. él no sabe nada de clases de música, pero lo sabe todo sobre la música. Como nunca, él solía saberlo todo. Se revelaba de momento como preludio, pues anticipar más es una desfachatez. Pero él sabe que ella sabe lo que vendrá. Y lo entusiasma. Y la toma de la mano, se recuesta a su lado y escucha su agitación, sus sueños y el movimiento de sus cabellos.

Ella conoce el poder de la narración. Y de la palabra, porque es la única forma en la cual se puede construir. Co-autoría.
Y ella observa con cuidado su propio cuerpo desgarrado. La dramática representación de su desmembrado ser la conmueve. Se une con una aguja, finas vetas de plata y vibraciones sonoras. Ella se conoce como contrapunto. Aunque ya haya perdido toda noción de aquél concepto. Se sabe un híbrido eufórico pero atemorizado, incontenible. Y se derrama, en silencios, temblores, besos, letras, miradas, suspiros, anhelos, bloqueos, ritmos, conjunciones. Es como tratar de hallar ángulos entre las olas del mar. Gritos y ambigüedades. Se sonríe porque escribió. Y se escribió.

Everytime I rise I see you falling, can you find me space inside your bleeding heart? (porque hay veces en las que los epígrafes encabezan los finales)

Cámara Lenta

- Yo tampoco sé lo que le quiero decir. Sólo le quise decir que lloré. Que me abruma todo. Que siento el peso de mis recuerdos sobre la levedad de mi felicidad.

- El hombre es un animal de costumbres. Sonríe, sobrevívelo. Y adhiere clíticos de objeto directo. Safety positions weren't made for you, but I'm sure you can handle them. Or enjoy them.

- Aprendes a afirmarlo. Permítete concretizar lo que esperaste tanto tiempo.

- Muere una noche.

-Muere conmigo una noche.

-Xaviera, así se llamará mi hija. Un nombre que impera éxito. La ortografía la puedes decidir tú.

Moody

Tengo ganas de escribir, sin embargo, no sé si me quiero leer.
No alarms and no surprises please.

Jeux

Nunca he sido buena corredora y sin embargo tú insistes en que sigamos. ¿A qué estamos jugando? A las trais, indudablemente. Yo las traigo, pero me estoy cansando de perseguirte. ¿Se vale pidos?
Doing the mess around
Push me down into the ground
Taste the hands that drink my body
Fight me in the dark
Wrestle your bones over mine
Into our moonless march come the wizard
Come, the wizard comes...

Derivación verbal

Pero, ¿quieres saber algo? No se puede. No trasciende. No llegaremos a nada. Al menos yo no llegaré a nada. ¿Tener el control? Defínelo. Oblígate. Extraña algo, identifícate, pide reconocimiento, momentos, canciones, libros, pintura corrida, qué sé yo. Pide olvido. Pide resignación. Concéntrate. Huye. Vuélvete infinito. Infinito indivisible. E invisible. Ya no juegues. Pide misericordia. Compra compasión.
Noruega es un país con algunos millones de habitantes. Podemos recortarlo de nuestro mapa y quemarlo. Noruega no llega. Yo no llego a Noruega. Y es la marea, y la temperatura de la luna. Y sal, mucha sal. ésa que queda sobre los labios después de llorar. Un llanto que se parece a mi risa. Risa nerviosa que trata de ocultar inseguridades. Noruega no llega. No hay barco, no hay boleto. No hay país.
Sólo hay campo y miedo. Y un sol abrasador. Y copias, copias malhechas, con tóner ilegible. Copias que cortan la yema de los dedos. Copias de la copia. Copias de filosofía, de secretos y de recetas. De incomodidades y slow-motion. Arriba, abajo, cadencia: down is the new up.
Imágenes. Y luz filtrada por cortinas. Y voces distintas, una tras otra. Y pretextos y pantallas. Usando. Usar. Usado. Verboides.
Mi guardapelo carga la fotografía de un extraño. Cuánto desearía que fueras tú.
La derivación del verbo se da cuando la palabra cambia de categoría. Así, pasa de ser una forma no marcada a sustantivarse.
Currently listening: Casan (no puedo bloquear lo que quiero dar)-Javiera Mena

(cuándo dejará de hablar la música por mí?)

Tiempo. Aspecto. Modo. Número. Persona.

Y podríamos ser tan sólo dos personas que compartieran la comida, que discutieran una película, que despertaran sobre la misma cama, una mañana tras otra. Salir a caminar y reirnos del resto, jactarnos de nuestra arrogancia, sorprendiéndonos en cada giro, volcándonos el uno sobre el otro, delucidando, gritándonos y llorando a cada paso. Y respirar, y vivir, y morir, una noche tras otra. Abrir un libro, subrayar frases, encontrar la existencia en fragmentos de grafías, de nuevo reirnos de nosotros mismos, pero en silencio porque no lo admitiríamos. Viajar y quejarnos del calor, del frío, de la comida, de extrañar, de quejarnos, de no quejarnos. Tomarnos de la mano y contemplar la fealdad de nuestros dedos. Mordernos, vibrar, crear, destruir, meditar, cocinar y echar a perder. Llamadas telefónicas donde la ausencia en pausas nos haría sentir huecos. Pero felices. Tú fraguarías planes egoístas y yo trataría de cambiarte. Así, abrazados, con destinos distintos en la mente, con un silencio cómplice y la angustia del mundo. Besarnos y escuchar la primera canción compartida. Sí, podríamos...
T-A-M N-P sólo son flexiones del verbo.
Currently listening: prove yourself - Radiohead

In-especial.

Apenas estamos en noviembre, sin embargo, ya sé cuál es la lección del año. The countdown began earlier this year. Blame global warming. La moraleja de mi fábula recae en el término 'especial':

Grace: So I'm arrogant. I'm arrogant because I forgive people?
The Big Man: My God. Can't you see how condescending you are when you say that? You have this preconceived notion that nobody, listen, that nobody can't possibly attain the same high ethical standards as you, so you exonerate them. I can not think of anything more arrogant than that. You... you forgive others with excuses that you would never in the world permit for yourself...
You should be merciful, when there is time to be merciful. But you must maintain your own standard. You owe them that. You owe them that. The penalty you deserve for your transgressions, they deserve for their transgressions...
Does every human being need to be accountable for their action. Of course they do. But you don't even give them that chance. And that is extremely arrogant. I love you. I love you. I love you to death. But you are the most arrogant person I've ever met. And you call me arrogant! I have no more to say.
Grace: The people who live here are doing their best under very hard circumstances.

The Big Man: If you say so, Grace. But is their best really good enough? Do they love you?
(Dogville)

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http://www.youtube.com/watch?v=TgBgBcjNJEI

I'm writing a tale.

I'm writing a tale.
A tale that sings sad songs.
A tale that seems to be nothing more than just the corpse of a sigh.
Nothing that I'm writing has a straight direction.
I don't have one either, why would my writings should follow the same path?
There's always a song.
The same song. Over and over again.
And it sounds like a tale.
A tale that tells sad songs.
A tale that sounds like a story. My story.
And sometimes I wonder how I came to have one.
I've done many things in my life. None of them deserve a tale.
Not even a port-manteau word.
I'm living a tale because I can't write it.
This ain't a happy-ending story.
Anguish. Or the lack of any other emotion.
Scared as hell cuz there might be this slight possibility that I'm falling for you.
I'm shredding a tale.
I'm erasing our tale.
I'm crying my tale.
And there's nothing you can do about it.