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Nosotros

Nuestro idioma es muy serio

Nosotros somos nos y somos otros

Y así sin salirnos del nos

Somos también otros es decir vosotros

No decimos no sentimos

Nosunos y vosotros

Sino nosotros

Y por lo tanto sois vosunos

Y ésta sí que es la inmensa mayoría

Hasta la totalía

Y ésta es mi fe y éste es mi compromiso.

                                              (Gerardo Diego)


*quiero regresar a mi blog YA

Adivina Quién

La señora D. sale a comprar flores. Se coloca una pañoleta sobre su rojizo cabello y porta unas gafas oscuras. No le dio tiempo de maquillarse. Toma las llaves, no olvida llevar su gabardina verde olivo. La cena es en la noche y no tendrá tiempo suficiente de preparar el asado a menos que salga a estas horas de la mañana. Baja las escaleras del edificio, un paso tras de otro. Cavila sobre la organización de invitados, ¿qué colores deberán tener las flores para que haya ese delicado equilibrio de jueves nocturno? Llega al zaguán, inserta la llave plateada, tres vueltas y ya está en la calle. Camina detrás de una pareja. Sus siluetas la llenan de curiosidad. Él, alto y de cabello castaño oscurísimo. Una mano rodeando la cintura de ella. Ella, esbelta y pequeña, rizos dorados cayendo por su abrigo. ¿Qué sueños tienen? ¿Cómo son cada mañana al despertar? ¿Prefieren el asado o un platillo francés? ¿Gustan de ir al cine los martes por la noche? ¿Vacacionan en la ribera francesa o se jactan de ser trotamundos?

Después de dos cuadras dan vuelta a la derecha, entran a un café y la pareja desconocida desaparece de la mente de la señora D., quien vuelca sus pensamientos de nuevo sobre la cena. Tiene frío, levanta un poco el cuello de su gabardina para protegerse del viento. Recuerda las caras de sus invitados, han pasado ya dieciséis años. ¿Qué tanto habrán cambiado? Le aterra pensar en un evento lleno de silencios y miradas nostálgicas. ¿Asistirán todos?

De los viejos tiempos había invitado a casi todos, el señor H. junto con su mujer, C. quien prometió llevar a su prometida, M, quien había sido su confidente y mejor amiga en esa época, incluso R. había confirmado. El grupo estaba casi completo. Pero la señora D. sabía que extenderle la invitación a P. era una aberración. Aquél que había cometido tanto crimen sin siquiera razonarlo. Un aroma a vino tinto y esos ojos que la volvieron loca por tantísimo tiempo. No, no, él no podría estar en la lista. Jamás. Ni en la lista, ni en coincidencias. Nada de accidentes del destino, P, la había dejado. Maestro en el olvido, se dio la vuelta y no volvió jamás a su lado. La señora D. intentaba no recordarlo, pero esta reunión le causaba todo lo contrario. El dolor no tiene memoria. Sonrió ante su atinada idea. Sí, el dolor no tiene memoria, reiteró para sus adentros y entró a la florería. Caminó entre irises, tulipanes y rosas de tallo largo. Había ya descartado margaritas, claveles, crisantemos y petunias. Se decidió por unos sobrios alcatraces y un ramo de astromelias para el jarrón del corredor. Se formó detrás de una mujer mayor, su cabello blanco y un olor a agua de rosas con comida para minino. ¿Vivirá sola? ¿Habrá encontrado el amor? ¿Tendrá nietos que vayan a visitarla de vez en cuando? ¿Qué la hizo optar por llevar esas amapolas tan costosas? El empleado le envolvió el pedido a la anciana y ésta salió por la puerta sin mirar atrás. La señora D. empezó a repasar todos los pendientes que le faltaban por llevar a cabo. Respiró profundamente para darse ánimos, el cajero le indicó la cantidad a pagar y cuando se disponía a sacar el dinero de su bolso, una voz criminal que conocía a la perfección le susurró por detrás: adivina quién.

The big sleep

Final de año siempre trae retrospectiva. Y un proceso de regeneración, por supuesto, sería una desfachatez quedarnos sin esa posibilidad de recomenzar simbólicamente.

Necesito espacio en mi casa, en mi tiempo, en mi cuerpo, en mi cama. Me decidí a sacar todos los recuerdos. Pero no quieren desaparecer. Aparece en sueños, frecuentemente. Y finjo que no existe, ajá? paso de largo, nunca nos conocimos, no me importas aunque me quieras hablar. La verdad es que he buscado sus cartas desesperadamente entre mis papeles estas vacaciones. Lo único que encontré fue una hoja con su letra, palabras disímiles, tales como geography.
Que te odie no quiere decir que no te respete. Qué asco pero es cierto, por alguna pendeja razón te respeto. (Aunque no debería, que quede claro que eso es un acto irracional).
Recuerdo bien la última. ¡Qué maña con la lengua! Toda estaba en inglés, llena de intertextualidades. Sólo recuerdo una frase, la única frase de toda la carta que me hizo sentir esperanza. De algoritmos: "A" es el primero, pero "B" será el verdadero. Este "A", aludiendo al del algoritmo en turno, me dejó (ay Dios, pero qué ambigüedad con las letras, muchos, todos, ¡el abecedario completo me deja!), y si mi presente no falla, "B" is finally here.

Recuerdo recuerdos que me duelen cuando los releo sentada en la alfombra del corredor de mi casa, esperando a que no suene el teléfono, a que nadie abra la puerta, a que el sonido de las llaves se extinga por completo para que pueda recluirme en la memoria, en lo que pasó y en lo que no se repetirá. Recuerdo recuerdos que me quieren forzar a llorar, sin embargo es sólo un capricho de su parte y yo me niego a obedecerlo.

Y esa imagen que se ha repetido ya dos veces este mes dentro de mis sueños. Perturbadores, like shit.

¿Qué hacer con los recuerdos? ¿Qué hacer con esa fragmentación de ser que fui y que en parte sigo siendo? ¿Se queman los diarios antiguos?
Repito: sólo una hoja con palabras disímiles, ¿eso es lo que quiero que quede de lo que fui? Es verdaderamente necesario releerme?
No fuck, no es un capricho, no es sólo lo que pasó cuando tenía 15, es mi vida. Estoy construida sobre inestabilidad, sobre gritos y sangre, sobre gente que te señala y sobre enojo. Un enojo bestial por parte de una niña de 17 años que escrbía trabajos existencialistas para todas sus materias, atorada en un laberinto, signada bajo la náusea, escindida por la muerte de la imagen familiar. Mujer recurrente a tópicos literarios que describen la vida con epítetos de lo grotesco, ¿creación literaria o sólo odio contra mí y contra todos? ¿Qué hacer con todas esas cartas de amor que escribí un día para gente sin rostro? Y cada palabra sólo indicaba un estancamiento brutal, un lugar sin salida, un túnel (Sábato & co.), un grito, diarios, toneladas de diarios, donde todo es triste y feo y como consulta al psicoanalista, como este blog.
Ha pasado tiempo, mucho, el suficiente. Tengo 21 años y no puedo escribir esto sin sentir ese estúpido nudo en la garganta. ¿Que mi vida no fue fácil? no, no lo fue. ¿Que me regocijo en ello? no, en ningún momento. Pero such is life. That's the story, morning glory. Oh yes, I'm fine, everything's just wonderful, I'm having the time of my life.
Recuerdo recuerdos inventados, donde suponía que todo esto sería asimilado algún día, sin embargo esto se daría a través de una dualidad, y no tendría que estar sola sobre la alfombra desenmarañando el vómito seco.
Tengo que comenzar a borrar ese recordar recuerdos infiltrados y ficticios (vid. Eternal sunshine...), porque la solidez no se halla en un algoritmo, sino en eso que soy.
Me duele no poder compartirlo contigo.
Then again, all alone in space and time, there's nothing here but what here's mine.
That's that.
Entonces, a la hoguera o arriba del clóset? (los recuerdos, digo)

Recuerdos

Cuando era pequeña, mi hermana pensaba que "catsup" era una palabra yuxtapuesta...

"Hasta la victoria siempre" o cómo triunfó la comercialización revolucionaria

El imaginario cultural latinoamericano contemporáneo carece de héroes. La necesidad de revivir personajes históricos polémicos, aguerridos y famosos es imperante. El olvido no es opción para estos personajes. El ejemplo más contundente de estas afirmaciones es Ernesto Guevara, sin embargo, para efectos míticos, es mejor conocido a secas como el “Che”.




Desconocerlo en estos tiempos modernos es crimen, todos alguna vez hemos visto una imagen del revolucionario argentino. La famosa fotografía de Alberto Korda es la predilecta en el ámbito de la comercialización: observamos un Che serio, con la mirada clavada en el horizonte, vislumbrando el futuro, seguro de sus acciones y de sus convicciones, con un halo que lo permea y lo santifica inmediatamente. Una gran cantidad de productos con la imagen del Che explicitan que todos deseamos que esa imagen nos recuerde, con su mirada silenciosa, hacia dónde hay que ir.

Es decir, mientras viertes tu café matutino en la taza, piensa en la importancia de comenzar como un rebelde tu día. Su foto monocromática en la camiseta te ayudará a identificarte con tus iguales, a tus amigos y a tus enemigos, aunque desconozcas su interpretación sobre el hito. Cuelga su afiche sobre la cabecera, San Che te recuerda todos los días lo subversivo y polémico que crees ser, la falta de conciencia social se redime en el póster. Consigue la edición limitada de los tennis Converse del Che, para que te acompañe a cada paso. La lista de artículos es interminable y cada uno de ellos abarca un hueco en la vida del consumidor.

Los jóvenes de todas las generaciones posteriores a la década de los 60s han tomado como símbolo propio la imagen del argentino. Justifican su rebeldía injustificable bajo este símbolo de eterna juventud, de revolución, de lucha. La lucha que ejerzan estos adolescentes es lo de menos, lo importante aquí es que se lucha. ¿Por qué se lucha? Es simplemente irrelevante.
La construcción mediática lo decora como un personaje fresco, que responde a las necesidades de las generaciones en turno, lo vuelve natural. Los jóvenes consumidores lo sienten adecuado e indispensable para esas etapas de su vida. Hay que aspirar a ser el más conocido, pero no por algo frívolo, sino por una convicción ideológica. Hay que admirar a alguien que se aleje del imaginario hollywoodense, adquirir una postura política, renunciar al mainstream y configurar la contracultura. Irónicamente, una contracultura que se encuentra en el centro del mainstream. La única manera de acercarse a este santo es a través de la reproducción de su imagen. El santo de bolsillo, todo el día, todos los días. ¿Es esto una forma de control?


El bienestar que recibe la gran parte de los adolescentes que utilizan camisetas del Che es inconmensurable. Comienzan su “revolución” en un estampado, identificándose con el más rebelde de los rebeldes, según nos ha dictado la televisión, los afiches, las superproducciones cinematográficas, los souvenirs de la Bodeguita del Medio. El Che les ofrece la posibilidad de derramarse en su molde, sin saber qué es exactamente lo que están derramando, pero muy dentro de ellos sienten satisfecha necesidad de conciencia social, de expresión política, aunque no sepan lo que esto significa.

Y sus padres reprocharán su manera de vestir y lo pseudopolémico de la camiseta. Se deslindarán de los ideales muertos de la revolución porque para esa generación han dejado de ser funcionales. Aquel sector de esa generación que aún adquiere productos relacionados con el Che lo hace como mero souvenir de sus recuerdos, una pieza de memorabilia nostálgica, una boina “Made in China” que recordará la muerte de sus ideales y de su resistencia. La memoria y la necesidad de identidad vencieron al ideal anticapitalista, para sumergirse en sus garras y portar esa estrella roja en sus vacaciones playeras con ahínco y orgullo, por tan sólo 15 dólares.

Todos desean formar parte de un triunfo que desconocen. No pueden ser parte de la victoria porque resulta anacrónico, y a esto viene aunado el desconocimiento total de los hechos, recubierto por la información que ofrece el manejo mediático. Se desvirtúa y se reinterpreta en maneras maleables y arbitrarias. Todos queremos tener una parte del héroe, ¿por qué no comprarla?




La imagen del Che se ha vuelto un mero marco para que se inserte el contenido que se desee según las necesidades del consumidor. Su representación lleva a cabo una revolución ficticia inserta en la compra-venta de ideales plásticos [literalmente]. Mientras se cree en el poder de la revolución, los que comercian con su imagen continúan con su enriquecimiento.

El magnetismo de la imagen del Che no se reduce exclusivamente a Hispanoamérica. Lo que para los latinoamericanos es una posibilidad de convertirse en héroes, la visión idólatra por parte de Europa responde al exotismo, desfachatez y locuras del personaje, lo cual lo hace digno de culto mediático y mercantilista.

El encanto de los santos reside en que un día no fueron más que simples mortales. Todos podemos aspirar a ser como ellos. Para imitar a éste, no se necesita más que una boina con estrella, una fotografía artística donde estemos de perfil, el mítico bigote y esa desaliñada cabellera. Voilà, un héroe instantáneo que responde a las necesidades de todos, tanto como para identificarse, así como para recordar viejos tiempos. Para un discurso político radical, como para uno moderado. Para la sátira de la misma industria cultural (recordemos una imagen del Che Guevara con ojeras de Mickey Mouse), como para burlarse de su papel político en maneras artísticas (nueve imágenes del Che con colores invertidos, a la Andy Warhol). Unitalla, el Che para todos los gustos y tamaños. Con estas políticas de distribución, “Hasta la victoria siempre” es un éxito asegurado.

SETLIST <3 300909

1. kitty litter
2. ashtray heart
3. battle for the sun
4. for what it´s worth
5. sleeping with ghosts
6. speak in tongues
7. follow the cops back home
8. every you every me
9. special needs
10. the never ending why
11. happy youre gone
12. devil in the details
13. breathe underwater
14. meds
15. come undone
16. special k
17. A song to say goodbye
-----
18. infra red
19. bitter end
20. taste in men
El concierto de mi vida ;) esperen pronto la reseña <3 agradecimientos a z.z.z. y nuvoletta por el amor lingüístico

Intertextualidad. Mi imposibilidad por dejar de erigir mi constructo, al cual suelo llamar "yo".

"Even the greatest love can last a week" - Mistery train

La primera frase que dijo Joe Strummer fue: "fuckin' bollocks". Intertextualidad, punk, The Clash, Sex Pistols, intertextualidad. A eso huelen los días lluviosos de Cineteca: a intertextualidad.
Una idea sobre otra, recuerdos traslapados, líneas narrativas que se tornan espiral, entretejiendo fragmentos de mi vida, así como de la vida de los otros. Sin cronología, una por una, las memorias iban apareciendo. Y pensé en todas las veces que fui al cine para no ver ninguna película.
La ocasión en la cual sólo me quedé en el estacionamiento, él y yo, besándonos.
Vicky Cristina y la irremediable pero necesaria identificación con caracteres.
Mickey! Mickey Larsson, I love you, I want to marry you! tarde de pom-poms, Yelle, stalkers y pláticas.
La firma con sangre de Tony Wilson para firmar a Joy Division.
Mantra, Suicidios Ejemplares, antonio porchia? La compilación de quotes, novelas potenciales y estallidos, todo dentro de la misma moleskine, incluyendo un gato-pony.
Los berrinches por ir al cine sola.
Una vez más, pero ahora caminaba junto a mi amante, invisible, pero con paso seguro. Tan presente que miré mi boleto para ver en qué sala me correspondía. Fxxxxx Landeta... después miré bien y realmente se leía Matilde Landeta. Soy Fdependiente.
Mi delirio no permitirá nunca jamás que vaya al cine sola. Y junto a mí una butaca vacía, en caso de tu pesudoausencia, porque ahí estarás. En la butaca colindante. Atendiendo a las películas, un recorrido infinito y paralelo, con roces y curvaturas. Siempre.

Semana 1 Q

A partir de esta semana comenzará mi epistolario para mi querida Q, a quién extraño en demasía.


Pequeña Q:
Esta semana fue difícil, pero no imposible. El lunes después del aeropuerto volvimos F y yo a Tepepan, ya no llegué a mis clases. Tuvimos que cambiar la rutina y decidimos que para no estar tristes debíamos de ir a PlayTime en Santa Fe y jugar maquinitas. It was a good fun!
El martes yo fui a una clase en la escuela y F estuvo todo el día en la Uni, te extrañamos.
El miércoles tuve un pequeño lapso nervioso por mi cantidad de tarea. No puede ser taaaan horible la verdad, pero bueno... No vi a F.
Jueves: tuve español con mi nueva maestra Norohella, está loquísima, te reirias un buen en su clase. Después, F me raptó y fui a su escuela. Conocí a su maestro Ilan Cemo (creo que sí se escribe así) y fue muy divertido. Luego comimos cositas del Sindicato y emepzó a llover. Hice una apuesta con F de uar los mismos pantalones toda la semana y lo logré, yei!
Ya no fui a mi otra clase y me quedé jugando con F en su universidad, fue muy padre. Por la noche, volvimos al sur, sól que esta vez adopté a F en mi casa. Tiene un futón rojo super lindo donde dormirá ahora cada que se sienta solito. Yo lo cuidaré y mi papá ya decidió adoptarlo tmb. El viernes F y yo fuimos a la UNAM a mi clase onita de Ibero y luego fuimos a unas conferencias de Plá y otros españoles. Plá es idéntico a tu caricatura! Comimos pizza en papa johns y volvimos a Tepepan para preparar las cosas de la fiesta.
Te extraño muchísimo, eres de mis besties intensamente y me hiciste mucha falta en la toga party. Yo parecía calabacita, jajajajaja ya verás las fotos en el facebook, las subirá Bety porque mi cámara no tenía pilas... como siempre. Sí estuvo padre pero nada es igual sin ti.
Hoy despertamos, fui al dentista y ya me quitó mis puntos y ya va mucho mejor mi muela. Luego, mañana es elcumpleaños de tu abuela y fuimos a la comida familiar en la casa Eguiarte Fruns. It was quite fun! Tus abuelos están bien padres y todos hablaron muy muy bien de ti, y de los muchos novios californianos que te conseguirás por allá! Yeeeei!
Hoy por la noche es la fiesta de LuPi, va a estar bien padre.
We miss you so so so much that it hurts!
Don't forget to tweet!

Pájaros

Mientras tanto, caminaba sin fijarse en nada, ni en el suelo, ni en las nubes, ni en la vereda urbana que lo rodeaba. Paso a paso, acercándose al zaguán de su casa, un pájaro voló en línea recta hacia el cielo, sin detenerse, sin titubeos ni cantos nostálgicos. Sólo dejó una estela sonora de revoloteos que perturbaron su andar. O quizá y sólo era el latir de su sangre.

Made up love song

Mi amiga J. dijo que esta canción le recuerda a F y a mí. Lo aprecio. Demasiado.


Such is Life // 3

Ayer:
Hoy se retorcieron mis entrañas al pensar que no temrinaré mis trabajos. 6 am leyendo artículos de la Señora Revueltas, ¡qué desfachatez! Vi Up y me gustó. F is so freakin' wonderful. Pérdida de tiempo nocturna, ya pronto llegaré a la Castalia...

_ _ _
3

Era una sensación bien culera, me oprimía la vesícula y no podía respirar muy bien, sentía una rabia fluir por todo mi ser, incontrolable, todo por un simple detalle, que [sic] idiotez, en verdad trato y trato de tranquilizarme, me estoy amargando. Me gustaría decir que no es nada, son simples discos, son sólo cartas, palabras escritas, letras agrupadas buscándole un sentido inexistente a la vida. Realmente no es nada. Igual me sigue doliendo. Ya no me interesa encontrarle explicación a esta molestia, pasará, así como lo hace mi existencia, mi cuerpo se desgasta día a día, lleno mi memoria de información inútil que queda almacenada en algún lado de mi cerebro mientras duermo. Al siguiente día despierto y ya no está. Quizá y si duermo y almaceno este sentimiento, ya no esté cuando despierte en unas pocas horas. Uzue, quiero aprender a fingir demencia e ignorarte, escupirte, atropellarte. Pero aquí estás, me has convertido en un imbécil más que se conmueve al escuchar tu canción favorita en el supermercado, de esos ineptos que huelen su ropa, para comprobar que aún hay vestigios del perfume de su amada, de esos imbéciles que gastan su quincena en un arreglo de orquídeas exóticas africanas, para que al llegar a tu casa y tomarte de la mano perciba que tú no estás conmigo. No lo estás, no lo niegues, ya no lo estás. Y me sigo cuestionando si algún día lo estuviste. Silverio se levanta de su cama, el tiempo lo llena de un ocio putrefacto que le crea visiones desagradables, el ocio y sus pastillas. Después de ir de marcha por consultorios psiquiátricos, terapeutas, psicólogos, neurólogos, demás variantes de este rubro, descubrió que su única salida era la automedicación. Xanax, Tegretol, Prozac, píldoras clandestinas compradas en sitios clandestinos. Su amante actual: Valium. Una depresión maniatada a sus dosis alternadas, media en la mañana, dos a la hora de la comida y una para la noche. Y si la ansiedad ataca, aumente la dosis en 1 pastilla más para calmar el desasosiego. Acostarse en la cama era como sumergirse en una alberca llena de gelatina fluorescente, visiones antropomorfas lo quemaban vivo, el sudor llagaba su entendimiento, el dormir terminaba por consumirlo.
Silverio caminó a su cocina, era las 11:12, se sirvió un vaso de agua, tomó la mitad de su pastilla correspondiente, se estiró hasta sentir que sus vértebras tronaban, señorita Uzue Vedia, ¿me quiere y me desea tanto como yo a usted? ¿Cuál es su restaurante favorito? ¿Y la mejor manera de hacer el amor? ¿Prefiere las convencionales rosas o crisantemos amarillos? ¿su lugar favorito de todo el apestoso universo? ¿Preferiría usted acompañarme a mi hogar o yo tengo que seguir yendo al suyo? ¿Algún día me va a preguntar cómo me siento? Sólo una última pregunta por favor, yo sé que usted es una mujer ocupada, o como dirían los anuncios publicitarios, contemporánea, pero le ruego que me permita resaltar una cuestión más ¿qué tan cercano y constante se encuentra él de su corazón señorita Uzue? ¿Me va a contestar o seguiremos pretendiendo que aquí no pasó nada? Silverio detuvo sus pensamientos mientras contempló como lentamente el vaso de cristal se rompía en incontables pedacitos, fue una escena lenta, o al menos así la quiso asimilar. Me estoy amargando, no hay duda alguna.

2

Hoy hubo riot en mi escuela, tuve miedo, fui con Lapi a pseudotrabajar, pero realmente no avancé nada, comí pizza con F y jugamos. Aquí el segundo capítulo

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Todo comenzó en aquella primavera del ’93, la niña Irene cumplía 7 años. Sin haber pedido semejante tortura, sus padres osaron preocuparse por ella –acto excepcional tomando en cuenta esa situación familiar tan peculiar- y le hicieron “la fiesta de cumpleaños”. Y entre el payaso, que si el juego de las sillitas, la maquillista que te hacía un garabato para que te creyeras Blanca Nieves, Aurora o alguna de esas princesas de cuento, el pastel betunoso con colorante artificial, la mesa de regalos inoportunos e inútiles, Irene optó por abandonar la parafernalia consumista y se refugió en su recinto sagrado, la casita. Color palo de rosa, con ventanales lilas y alfeizares blancos para poner los pays de manzana recién horneados, una cocineta equipada con una serie de sartenes con mango rosa y un corazón en la punta, perfectos para cocinar esos huevos estrellados prefabricados que venían incluidos con el set de utensilios. En el centro de la pequeña casa estaba la mesa o desayunador, dependiendo de la hora, donde un florerito de barro traído de Oaxaca exhibía unas rosas con rocío de silicón, un detalle sublime para maravillar a los invitados con tan dulce aroma. Y si algún día las cosas se ponían feas, o le quería gritar a alguno de sus amigos imaginarios por haberla dejado plantada para tomar el té, contaba con el teléfono portátil de Fisher Price, que podía recrear un sinfín de frases, de las cuales la pequeña Irene sólo comprendía la mitad por su escaso conocimiento de inglés. Una vez dentro de aquél paraíso polimerizado, Irene soltó a llorar. Esa no era su celebración, ella era otro de los pequeños artefactos para causar pseudoalegría y redimir culpas de una mala paternidad. Si llama ahora podrá adquirir el paquete especial de cumpleaños Fisher Price número 4, festejada incluida. El dinero no lo compra todo. El dinero no le llega al precio de su felicidad. Ni sus escasos años transcurridos la van a cegar ante esta náusea tan trémula. Y aquella bola de pendejos que se divertían afuera de su refugio utilizándola como pretexto le causaban repulsión. Repulsión y urticaria. Irene cerró los ojos muy fuerte, pensando que mientras más duro apretara sus párpados, más rápido iban a despertar de esa pesadilla.

1

Siempre que llega final de semestre me convierto en una inútil, espero a que caiga la noche para poder escribir tres líneas de algo que terminaré por borrar. Procrastinación.
No estoy configurada para trabajar sin culpa y disfruto leer mis tiempos pasados. Hoy encontré mi novela, esa que escribí a los 18 y la cual me costó amistades y llantos irreverentes.
Acá el primer capítulo, postearé por entregas el resto. No modificaré el texto, sólo marcaré los sic cuando considere necesario.
Con una culpa extraña (que sabe a canela)

1

- Y la novela comienza cuando Silverio se da cuenta de la mierda de la vida y el inmenso vacío que provoca el percatarse de su mortalidad. Toma una soga y salta al vacío. Así, sin emoción, ni un puto testigo y un montón de recuerdos temiendo lo peor, con un miedo marrano sin siquiera haber cumplido el propósito de morir con estilo o una pendejada semejante a esa. ¿Morir a los 35 estrellándose contra un muro de contención? Hubiera sido un milagro… - Marla relee lo escrito y no se muestra muy satisfecha con el destino que le planeó a Silverio. Sin pudor alguno arranca la hoja de su libreta y la pone aparte, sin desecharla ni atesorarla, sino evadiéndola, ignorándola, cual plaga de letras inmunes. Lleva más de tres semanas trabajando en esta historia y aún no logra concretar nada. Silverio Arellano es su personaje, la única constante de este proceso masoquista llamado escribir. -Me gustaría que tuviera más estilo pero que no resaltara tanto, que fuera mundano y a la vez controversial, que caminara erguido y presumiera su elegante porte, pero que no cayera en lo esnobista y arrogante. Me gustaría retratarlo dentro de este reflejo, pero a la vez disfrazarlo tanto que ese secreto quedara completamente rezagado en mis entrañas. No sé qué quiero ni qué escribo, todo queda tan lejos de mi alcance y a la vez está dentro de mí-. La poca iluminación del estudio le creaba una hinchazón en los párpados por el esfuerzo al cual los sometía al continuar escribiendo. Además de aquella lámpara lambiscona, reposaban sobre el escritorio un montón de discos, una tapa mordida de pluma, una taza de café que portaba la leyenda “Welcome to the Safari” con un simpático y lelo changuito selvático, un cenicero ajeno, el teléfono y una montaña de hojas desterradas. Y la novela volvía a comenzar –Silverio buscó desesperadamente sus llaves, mientras que el recuerdo de Yolanda le palpitaba con ganas locas, una palabra más de esa impostora narcotraficante y se largaba de Montevideo para no volver jamás… - ¿Narcotraficante? Con peluca falsa incluida, ¿Por qué tenía que estarse dando explicaciones para sí misma? Es mi decisión, es mi personaje y es mi historia, no hay nada que me impida convertirla en narcotraficante, estrella de rock o mesera de un dinner estadounidense. Pero que clase de pendejadas digo. No es coherente. No es saludable. No es aceptable. No hay valor más apreciable que la aprobación ajena. Y definitivamente esto no me la va a dar. Marla se levantó y bajó las escaleras, trece peldaños de madera, clack, clack, clack, el sonido se amplifica cuando sólo hay un receptor de vibraciones, clack, clack, clack. Por fin llega a la cocina y se detiene un momento frente al refrigerador, una fotografía la recibe jocosamente. Las sonrisas de su familia le causan náusea. Si nunca hubieran tomado esa fotografía, si no la hubieran dejado sola en casa sin avisar, si Silverio fuera más Silverio y menos Javier, si su puta migraña la dejara en paz, si pudiera gritar lo más fuerte y con todo el aire que contienen sus pulmones, si tan sólo fuera… Pero no, Marla no lo es y le falta valor, mucho valor y cojones. Abre el refrigerador con un aire de derrota, saca el cartón de leche y se sirve un vaso. Contempla la leche como si fuera la panacea, su panacea. Es tan blanca y neutra, silenciosa y estable. La situación aparenta estar controlada, ni un hongo ni distinta coloración. Y de un día para otro, se pudre, ella misma se delata con su hedor. Yo soy como la leche, me estoy pudriendo, apesto. Nadie se ha dado cuenta.

H

Decimos lo inefable a través de caracteres interpolados.
Me gustaría ser tu protector. Pero no me gustaría serlo.
Me gusta estar cerca, leerte y que me leas. La muerte no está a tu alcance. Y caes como sonido, compases cromáticos, te estrellas en el suelo, como agua, como sangre.
Lees estrellas cuando aprietas los labios.
Trenes, cuando pienso en ti aparece una imagen de un tren, una fotografía, una miniatura en madera, trenes. Eres viaje y explosión, no debes morir.
Si lo haces, ¿quién jugará conmigo al metaplagio?

200

Me tomó 200 posts fingir que ahora conozco los secretos del universo.
Y sólo una canción para colorear el otro lado del corazón.
No se necesitan recordatorios dérmicos para saber lo que he vivido. Ya lo sé y no se va.
Y a pesar de que carezco de la capacidad de conocer el presente, puedo sentir. Y me siento como nunca.
Cual poema modernista, amo y soy amada.
Sólo puedo repetir la canción...

Currently listening: Such Great Heights- Iron and Wine

(new artist, same song, the biggest smile ever, just tears of joy and hypercorny thoughts)

Pandemia personal

The Kills tienen una canción muy linda, con la cual cierran su Midnight Boom, llamada Goodnight another bad morning.
Pienso que ese es uno de los discos que más me ha gustado en estos últimos años, quizá y uno de mis tres consentidos del 2008. Anyway, de eso no se trata el post.
Hay una frase que dice "All of our secrets coming undone". Comencé a acumular secretos desde el día que se cortó el cielo. Pero eso no lo supe en ese preciso momento. Y fue todo tan pasivo y escondido que ahora mi intuición indica que todo está por derrumbarse.
No quiero.
La siguiente frase de la canción dice: "what a beautiful state we're in"
Y eso me vincula a otra canción que dice "there's beauty in the breakdown"

Pero si el breakdown destruirá mi familia, renegaré mi carácter de artista.

Sí, comencé a acumular secretos. Secretos ajenos y dañinos. La verdad es que lo que más miedo me da es no poder huir esta vez. La gente piensa que huir es fácil, pero, trust me, no es así.
And still, I need something better than running away, como diría mi amada Natasha Khan.
Little miss violetta is in a crying mood.
F está enfermo. Si a F le pasa algo, huiría de la vida misma. Hoy lo sentí. Sentí ese desasosiego con sólo imaginarlo lejos, imaginarlo en la nada. Pfff no podría. Henry Miller, never leave me.

Aterrada hasta la médula. Veamos ahora mi comercial predilecto, porque no hay nada mejor que la mercadotecnia, Paris, Sofia Coppola y la innecesaria necesidad que tengo de tener ese perfume:



Update post lectura:
No le he hecho justicia a mi sentir. Me estoy derrumbando, y no puedo llorar. Por más que me ardan los ojos, no puedo llorar. Au secours! (ni frases de auxilio que me suenan tan ridículas en emisiones francófonas me animan)
Ya no puedo con los secretos, y la policía de mi karma me canta: we hope that you choke.

Godzilla-graduation







Caña de azúcar

"-¡Dios mío! ¿se padece tanto siempre que se ama? ¿aman y padecen del mismo modo todos los corazones o has depositado en el mío un germen más fecundo de afectos y dolores?... ¡Ah!, si no es general esta terrible facultad de amar y padecer, ¡cuán cruel privilegio me has concedido!... porque es una desgracia, es una gran desgracia sentir de esta manera." (Gertrudis Gómez de Avellaneda, Sab)

Cámara Lenta

- Yo tampoco sé lo que le quiero decir. Sólo le quise decir que lloré. Que me abruma todo. Que siento el peso de mis recuerdos sobre la levedad de mi felicidad.

- El hombre es un animal de costumbres. Sonríe, sobrevívelo. Y adhiere clíticos de objeto directo. Safety positions weren't made for you, but I'm sure you can handle them. Or enjoy them.

- Aprendes a afirmarlo. Permítete concretizar lo que esperaste tanto tiempo.

- Muere una noche.

-Muere conmigo una noche.

-Xaviera, así se llamará mi hija. Un nombre que impera éxito. La ortografía la puedes decidir tú.

luck

Creer en la suerte es para personas que gozan de sentirse osadas. Osadía es una palabra que involucra responsabilidades. La responsabilidad recae en mi conciencia cuando me agacho a contemplar mis decisiones. Las decisiones pueden estar vinculadas a un profundo proceso de reflexión y discernimiento mental o a un simple impulso. Impulso irreprimible que me produce el pensar en estrechar manos nuevas. Nuevas noticias que cambian mi panorama afectivo-visual. Visualizándolo todo, el viernes 13 es de buena suerte. Suerte que a algunos les hace sentirse osados. Osadía que en mi persona se manifiesta como una carga de emociones sin terminales y micro-epilepsias. El 2009 es el año geek. J'ai gagné un futur.

You shock me like an electric Eel
You're my electric feel <3